El nudo entre el psicoanalista y el final de análisis
En 1937, Sigmund Freud había sostenido que el psicoanalista debía analizarse sin cesar cada cinco años; también que el psicoanálisis encuentra, no un final, sino un límite definitivo ante la angustia de castración o ante la envidia del pene.
En 1938, Anna Freud leyó un artículo devastador contra el sistema de entrenamiento creado por el ruso. Y afirmó que sí hay un final de análisis posible. Este contraste de posiciones entre el padre y la hija, annalisis mediante, echa una luz importante sobre cómo el sistema de entrenamiento inventado por Markus Eitingon genera efectos divergentes, incluso contrarios a los de los "análisis terapéuticos". ¿Por qué?
La crítica de Michael Balint al mismo sistema y sobre el mismo punto fue a tal grado apreciada por Lacan, que él mismo reprodujo y repartió este artículo de propia mano.
Por vía negativa, es decir, al mostrar que el modelo Eitingon conduce a cualquier lado menos a la resolución de la transferencia, tanto Anna Freud como Michae...